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viernes, 3 de mayo de 2013

¿Por qué y cómo cambia el camaleón de color?

Algunas especies de camaleón, de entre las más de 80 existentes, son capaces de cambiar de color, lo que se ha convertido en su característica más famosa.
Los cambios de color que experimentan estos reptiles obedecen a diferentes situaciones:
  • Camuflaje

  • Regulación de la temperatura corporal
  • Relaciones sociales
La capacidad de adoptar el tono exacto del entorno, ya sea el verde de las hojas o el marrón del tronco de un árbol, permite al camaleón ocultarse de sus presas o de su predadores. La presas no le detectan hasta que es demasiado tarde para escapar y sus predadores no se percatan de su existencia.
Los cambios en la temperatura ambiente también provocan sus cambios de color. Adopta un tono más oscuro para absorber más luz y calor y cambia a una tonalidad más clara para reflejar la luz y enfriarse.
El color también tiene una función social. Cambian su coloración a tonalidades estridentes antes de entrar en combate contra su oponente y son más vivos sus colores cuanto más se irritan, en una clara misión intimidatoria. También cambian de color para atraer o repeler a sus potenciales parejas en la temporada de celo. Una hembra habitualmente marrón se puede volver anaranjada para indicar que está lista para el apareamiento y mancharse de negro y anaranjado cuando se une a un macho para indicar su indisponibilidad a otros pretendientes.
Todos estos cambios de color son posibles gracias a una células cutáneas pigmentarias especiales que contienen una amplia gama de pigmentos:
  • los cromatóforos —situados en la capa más externa— contienen pigmentos amarillos y rojos.
  • los guanóforos —situados bajo los cromatóforos— contienen la guanina, una sustancia cristalina e incolora que refleja el color azul de la luz incidente.
  • los melanóforos —situados aún más abajo— contienen melanina, un pigmento oscuro que regula el brillo.

Merced a las hormonas que segrega su organismo, todas estas células pigmentarias pueden regular la distribución de los pigmentos que contienen, dando lugar a los diferentes colores, a su brillo y tonalidad.
Cuando el amarillo del cromatóforo se combina con la luz azul reflejada por los guanóforos, la piel se tiñe de verde. Si el que se combina es el rojo con el azul, la tonalidad obtenida es la morada y si algunos cromatóforos se tintan de amarillo el color obtenido es el marrón. Los melanófors contribuyen a las diferentes tonalidades de brillo y oscuridad de un mismo color. Los tonos rojizos y anaranjados se logran sin intervención de los guanóforos.
Y así hasta obtener todas las coloraciones posibles de la paleta de colores.

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